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Suelo pelvico en hombres

Los hombres, al igual que las mujeres, tienen suelo pélvico y pueden entrenarlo. Es cierto que tiene algunas diferencias anatómicas con respecto al suelo pélvico femenino, pero las funciones son las mismas en ambos sexos: interviene en la continencia (control de los esfínteres), mantenimiento de la estática pélvica (sostén de los órganos pélvicos), función reproductiva y sexual.

Factores de riesgo en el varón


En el hombre también existen los mismos factores de riesgo que en la mujer, que pueden facilitar el debilitamiento de esta musculatura, como son: sobrepeso u obesidad, edad, estreñimiento, tos crónica, levantamiento frecuente de cargas o pesos muy elevados, cirugías abdominales o perineales.

Los hombres, en particular, tienen asociado el factor de riesgo de la cirugía prostática como la principal causa de incontinencia urinaria.

Ejercicios para fortalecer el suelo pélvico

El doctor Kegel describió unos ejercicios en los años 40 que consisten en hacer una serie de contracciones para fortalecer la musculatura del suelo pélvico.

En primer lugar, es necesario localizar los músculos adecuados. Para ello, la mejor forma es imaginarnos que queremos detener el flujo de orina cuando estamos en el baño. Si puedes realizar esto, los músculos que estas utilizado son los correctos para realizar los ejercicios. ¡Nunca se debe practicar mientras que estamos en el baño!

Al contraer estos músculos, se debe sentir como si se estuvieran apretando y elevando ligeramente hacia arriba. No debe haber ningún tipo de tensión en las nalgas ni en los muslos, pero apretar el ano puede ayudar (como si se aguantaran los gases).

Lo que es muy importante es la constancia. Se necesitan de 4 a 6 semanas para empezar a notar mejoras en las pérdidas orina. Para que estén bien fortalecidos, aproximadamente 6 meses. Normalmente se hacen trabajos de tonificación con series de 10 a 15 repeticiones. La secuencia de las repeticiones consiste en contraer, aguantar durante unos 8-10 segundos y después relajar la musculatura del suelo pélvico otros 16-20 segundos, sin aguantar la respiración.

Al empezar el programa de entrenamiento, puede que sea más fácil contraer la musculatura estando tumbado, porque disminuye el efecto de la gravedad sobre el suelo pélvico. A medida que uno vaya avanzando, deberá cambiar a otras posiciones, como sentado y de pie, tratando de alcanzar el mismo grado de control y fuerza que estando tumbado. Asimismo, la intensidad con la que se contrae la musculatura debe ir también aumentando progresivamente, a medida que los músculos vayan estando más fuertes.

Lo bueno de estos ejercicios es que los puedes hacer en cualquier momento. Nadie va a saber que los estás haciendo.

No obstante, antes de comenzar a realizar los ejercicios de Kegel de forma independiente, es conveniente ponerse en manos de un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico, que ayude al paciente a identificar la musculatura del suelo pélvico y a realizar los ejercicios de forma correcta. Conocer y sentir la musculatura perineal, y llevar a cabo adecuadamente la técnica de contracción voluntaria del suelo pélvico, es esencial para conseguir que el programa de ejercicios funcione.